|
Recuerda que los jueves no se puede pescar hasta el 18 de mayo.
La pesca y la literatura
Citas
Debajo del peñón sombrío, que como torre inclinada
amenazara caer sobre la corriente y hace más
oscura la oscuridad del río en el remanso, acechaba
el paso del salmón empuñando un haz de
paja encendida cuya llama se refleja en las ondas como
estela de fuego.
CLARÍN (Leopoldo Alas) La Regenta.
Este río que ven ustedes junto a la carretera yo lo
he conocido rico en salmones; tan rico, que de sus aguas
salía la principal fuente de alimentación
de aquellos navarros y vizcaínos, que amarrados
con cuerdas iban poco a poco descubriendo la carretera.
ANTONIO J. ONIEVA. Entre montañas.
¿Habría salmones en el pozo que tenían
a sus pies?
Armando Palacio Valdés. El señorito
Octavio.
Y se crían tan rollizos con las truchas del
Nalón y la carne de los terneros.
Desde hacía varios años estaba dedicado
a pescar truchas con caña en el río y
a beber sidra.
Comieron la rica empanada de anguila.
Iban al río y con los calzones remangados entraban
en él y pescaban con atarraya o con caña
las sabrosas truchas salmonadas, las anguilas y lampreas.
El abuelo componía una nasa de mimbre para pescar
truchas en la presa del molino.
Armando Palacio Valdés. La aldea perdida.
Era verdaderamente notable su destreza para reconocer
y batir los agujeros, bloquear la trucha y agarrarla
por las agallas al fin. Los pescadores del país
confesaban que se las podía ver con cualquiera
de ellos.
Al cabo de unos momentos, salió a la superficie
con una trucha en la mano, que arrojó a la orilla.
Chucho dio un grito de susto y alegría al ver
a sus pies el animalito, brincando y retorciéndose
con furia.
Armando Palacio Valdés. Seducción.
Me pareció un haz de helechos, hasta que vi
entre las dentadas hojas verdes asomar unos cuerpos
de pez, argentados y húmedos. ¡Truchas
soberbias!
Condesa de Pardo Bazán. Bucólica.
Después de la pesca hay una etapa en el chigre,
realmente agradable, que es momento propicio para que
desborde la fantasía. Se habla de los salmones
que se pescaron, de los que se escaparon, de los que
se vieron saltar, de los que se adivinaron y hasta de
los que se soñaron.... y se crea la ilusión
para la jornada siguiente.
Joaquín García Morán. Notas
sobre la pesca del salmón en los ríos
de Asturias. Boletín del Instituto de Estudios
Asturianos. Año XVII Núm. XLVIII.
Leche agria y truchas pescadas con meruca o atarraya
en los cánceres y caraxes del río.
Mario Rojo de Luna. Por la Asturias Tenebrosa: El
tesoro de los lagos de Somiedo.
|